jueves, 31 de marzo de 2011

Agonía


> Enviado por Beatriz Filiberti
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Me estaba muriendo por dentro mientras desplegaba una carcajada histérica para negarme, y ahí te ví, agigantado en un mundo de palabras, pocas, cortas, caras. Y decidí entrar, sin golpear, o pateando la puerta [en realidad] que me abriste. Y me diste una llave, y me hiciste pasar y empezamos a amarnos, a odiarnos, a reir, a llorar, a vivir, la muerte parecía lejos, me burlaba de ella, me obsesioné con la vida absurdamente, la vista nublada, las mismas palabras, el barro, la mierda, mi cuerpo, tus manos, la locura absurda de pensar la vida desde ese lugar oscuro, en silencio, a solas, con otros, con muchos, los tuyos, los míos, virtuales, reales, la llave que cierra y que abre, que salgo y que entro, y estás, no sé hasta cuándo, hasta que quieras, hasta que puedas, y la agonía, la muerte anunciada nuevamente que viene hacia mí, me asfixia, me aliena, me cubre de angustia, me ahoga en llanto, y aquellas palabras, pocas, cortas, caras, se repiten al infinito, sin sol, sin luz, sin horizonte, y entonces tus manos, mi cuerpo, y el barro y la mierda se acercan, se aman, se mecen al son del dolor, ese eterno dolor que anticipa la muerte.

2 comentarios:

Diario de una Princesa dijo...

Me encantó! un beso. Te sigo desde ya!

Fak dijo...

¡Me gustó! Muy buen estilo. Atrapa e impide dejar de leer hasta el final