miércoles, 31 de octubre de 2012

Levitados

 > Por Biciman.©




Buscar el momento adecuado, decir las palabras justas. Decir: "hoy es un buen día para sonreírnos un rato". Y esperar la inminente curva de la risa, y la ligera violencia huidiza de unos párpados que entierran la mirada en cualquier lado. Deslizarse rotundo por los equis grados de separación de cualquier distancia hasta llegar a la primera comisura, mojar apenas la mejilla encendida y sentir la fritura del amor que llega, la revolución de las huellas dactilares que reafirman con premura la posesión actual de la dermis concedida. Y quejarse con soltura, gimotear las narices para calar profundo el derrame de los cuerpos liquidados, y chamuscar las naves habituadas, reunirse en la anarquía del empalme de las tripas, y enmugrecer los egos, hasta convertirse en un gran lamparón celuloso palpitante y perecedero, que flota a equis grados de separación de cualquier piso, y a sólo un par de gemidos de ser enterrado en cualquier cielo. 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelso.

Santi dijo...

Groso, te leo de vez en cuando, seguí asi, te deseo mucha felicidad.

Adios amigo!

Puercoespín dijo...

Maravillosa!

Anónimo dijo...

Leyéndote desde hace un par de años... mi blog favorito

Anónimo dijo...

Gracias señor de la bici por tanto tan tanto...

ciruela dijo...

tierno

Yanina Cugiani dijo...

wow!!!!!(que más da por decir?)