miércoles, 31 de octubre de 2012

Dreamland

 > Por Edgar Allan Poe.

Valles sin lindes, mares sin riberas,
cavernas, bosques densos y titánicos,
montañas que a los cielos desafían
y hunden la base en insondables lagos,
en lagos insondables siempre mudos
de misteriosos bordes escarpados,
gélidos lagos, cuyas aguas muertas
copian un cielo tétrico y extraño.
A orillas de esos lagos que reflejan
siempre un cielo fatídico y huraño,
vense a veces fantasmas silenciosos
que pasan a lo lejos sollozando,
son amigos que por siempre nos dejaron,
caros amigos para siempre idos,
fuera del tiempo y fuera del espacio.
Por esa senda desolada y triste
que recorren tan sólo ángeles malos,
senda fatal donde la diosa noche
ha erigido su trono solitario,
con el alma abrumada de pesares,
transido el corazón, he paseado...
He paseado en pos de los que huyeron
fuera del tiempo y fuera del espacio...