miércoles, 30 de junio de 2010

Déjame que te maldiga


> Por Antonio Gala.


Déjame ahora que te maldiga
con la palabra amarga y el castigo
déjame que me sienta tu enemigo
y a gritos déjame que te lo diga.

En la colmena en la cuajada espiga
yo levanto mi voz y te maldigo.
En el tesoro de la miel y el trigo
en el fugaz vilano y en la ortiga.

Maldita seas en las pleamares
en el jazmín el ónice la arena
en el sirguero y en su verde ramo
maldita en el jacinto y los azares
y en la albahaca el junco y la azucena
maldito yo también porque te amo.