miércoles, 20 de diciembre de 2017

Redes

> Por Biciman.©   
 
Comparto. Y otros comparten lo que comparto. Nos multiplicamos y cuidamos nuestras fuentes de información, que somos nosotros mismos. Es el instinto de la solidaridad inteligente, la ética primitiva de la evolución: te ayudo para que me ayudés. Así pensaban los primeros organismos pluricelulares, así nos convertimos en lo que somos hoy. El ordenamiento capitalista y sus derivados funcionales son la más clara excepción a esa regla milenaria, y suena redundante y conspirativo porque lo es, es el conspirador retrógrado, la involución crónica, el motín vanidoso de la tribu. Son seres que piensan al revés: me ayudo para que te ayudés, si yo puedo vos también, y sino desaparecé. Es el tumor que mata sin entender, que ataca lo sano porque atacar está bien, porque si vos no desaparecés desaparezco yo. Y, como el cáncer, termina matándose a sí mismo. No es necesario ser sociólogo ni científico ni ingeniero ni partidario de nada para entender esto. Basta con apelar al más común de los sentidos: la supervivencia. Existen otras formas de vivir, de organizarse, de gobernar y ser gobernado. Y si hay que vivir en el egoísmo de un proceso infectado, entonces yo soy mi cuerpo, yo defiendo mi estado, con la lucidez del que no gana pero intenta, del que no sabe pero aprende, del que no tiene pero comparte. En malestar o bienestar yo comparto. Y otros comparten lo que comparto. Y entre todos nos cuidamos. Y si el tumor no entiende, hay que matarlo con la diferencia: vos podrás con mi ánimo, pero nunca podrás con mi estado.

4 comentarios:

f dijo...

a la orden, mr biciman...
salú!
y buena vida...
f

Dave! dijo...

Gracias Desconocido! Gracias por ser y compartir, yo soy otro tu.

fabian alfonsin dijo...

gracias yo trato de copiarte y comparto y te copio y comparto y asi trato de ser mejor persona.

Anónimo dijo...

Te sigo hace 7 años...nos conoceremos alguna vez?