miércoles, 29 de febrero de 2012

Ella

> Por Vicente Huidobro [Extracto].

Ella daba dos pasos hacia delante,
daba dos pasos hacia atrás.
El primer paso decía buenos días señor,
el segundo paso decía buenos días señora,
y los otros decían cómo está la familia,
hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo.
Ella llevaba una camisa ardiente.
Ella tenía ojos de adormecedora de mares.
Ella había escondido un sueño en un armario oscuro.
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza.
Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos.
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad.
Era hermosa como un cielo bajo una paloma.
Reía como el mar que siente carbones en su vientre,
como el mar cuando la luna se mira ahogarse.
Era hermosa en sus horizontes de huesos.
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado.
Como el cielo a caballo sobre las palomas.